Nos acostumbramos tanto a usar nuestros anteojos que muchas veces no nos damos cuenta de que algo cambió. Una graduación que ya no es la adecuada, cristales muy rayados o un armazón desajustado pueden hacer que nuestros anteojos ya no resulten tan cómodos como antes.
Estas son algunas señales a las que conviene prestar atención.
1. Empezaste a ver borroso
Si notás que ya no ves con la misma nitidez de antes, tanto de lejos como de cerca, puede ser momento de realizar un nuevo control visual.
La graduación puede cambiar con el tiempo y no siempre lo notamos inmediatamente.
2. Tenés que acercar o alejar las cosas para ver mejor
¿Alejás el celular para leer? ¿Te acercás demasiado a una pantalla o a un texto?
Los cambios en la distancia que necesitás para enfocar también pueden indicar que es momento de revisar tu visión.
3. Sentís cansancio visual o dolores de cabeza frecuentes
El esfuerzo para intentar enfocar correctamente puede generar molestias, especialmente después de leer, trabajar o pasar varias horas frente a una pantalla.
Estos síntomas pueden tener diferentes causas, por lo que si aparecen con frecuencia es recomendable realizar una consulta con un profesional de la salud visual.
4. Tus cristales están muy rayados
Aunque tu graduación siga siendo correcta, unos cristales muy deteriorados pueden afectar la calidad de la visión.
Si están llenos de rayones, marcas que ya no salen o presentan daños en sus tratamientos, puede ser momento de renovarlos.
5. El armazón está desajustado
Si los anteojos se caen constantemente, quedan torcidos, una patilla está más abierta que la otra o ya no se apoyan correctamente, primero puede intentarse un ajuste.
Pero cuando el material está muy deteriorado o deformado, quizás sea momento de cambiar el armazón.
6. Pasó bastante tiempo desde tu último control
Aunque sientas que ves bien, los controles visuales periódicos permiten comprobar si hubo cambios en tu visión y si la graduación que estás utilizando continúa siendo la adecuada.
La frecuencia de los controles puede variar según la edad, los antecedentes y las indicaciones de tu profesional.
No siempre necesitás cambiar todo el anteojo
A veces el problema puede solucionarse con un ajuste del armazón. En otras ocasiones será necesario renovar los cristales o realizar primero un nuevo control de la visión.
En Byron Óptica podemos revisar el estado de tus anteojos y orientarte sobre las distintas alternativas para renovarlos.
Porque ver bien también es sentirte cómodo con los anteojos que usás todos los días.
